¿POR QUÉ HA DE SER GRATUITA LA PRIMERA CONSULTA EN LOS SERVICIOS JURÍDICOS?

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Con el artículo de hoy quiero dar mi opinión ante la extendida realidad de que las consultas jurídicas iniciales deben ser gratuitas.

Lo primero que debemos preguntarnos es: ¿por qué deben ser gratuitas?

Las respuestas suelen ser siempre las mismas por parte de las personas que solicitan nuestros servicios, “solo quiero conocer mis derechos” o “hay despachos que no cobran por la primera visita”.

¿En la sanidad privada regalan la consulta?, ¿El fontanero no cobra por su primera reparación? o ¿El taxista te lleva gratuitamente?

Pues entonces, ¿Por qué ha de ser gratuita la primera consulta en los servicios jurídicos?

No se bebe olvidar que detrás de una consulta, por sencilla que parezca, cuando atendemos a un cliente en nuestro despacho, le estamos ofreciendo, nuestros conocimientos mediante una titulación académica homologada, un reciclaje constantemente de nuestra profesión y como no, nuestro tiempo; sin olvidaros tampoco de la larga retahíla de gastos que soportamos para poder ejercer nuestra profesión.

Entiendo que cada profesional puede hacer con su trabajo lo que considere oportuno, pero según mi criterio el hecho ofrecer una primera consulta no remunerada, es un error, ya que debemos valorar nuestra profesionalidad y dedicación.

Cuestión diferente es que, por razones amistad, solidaridad o estrategia yo como profesional decida no cobrar determinadas consultas.

La experiencia demuestra que ofertar la primera consulta gratuitamente con el objeto de captar clientes no es la mejor estrategia, ya que si no se cobra es muy posible que el cliente busque una segunda opinión con otro profesional, debido a que la primera le salió gratuita o simplemente  viene a confirmar aquello de lo que se ha informado en internet.

En la jurisdicción social a diferencia de otras disciplinas jurídicas, muchos de los temas planteados en las consultas se resuelven sin necesidad de procesos judiciales, y en las susodichas consultas resuelves mil dudas al cliente, que, dependiendo del tema, se las puede arreglar por su cuenta, por tanto se debe cobrar según mi criterio la consulta, y si de la misma se derivase un proceso judicial, soy de la opinión de restarle la consulta de los honorarios del litigio.

Por tanto, el problema es no llamar a esa primera consulta “consulta inicial”, sino que debe llamársele de otra manera, dándole “un nombre, un propósito y un valor”, para que este asesoramiento sea visto por el potencial cliente como una parte más de los servicio ofertados y por el que se ha de pagar, como en cualquier otro ámbito profesional, y así erradicar la creciente idea de que el asesoramiento es gratuito.

BC

ASESORARSE EN MATERIA LABORAL EN INTENET: ¿UNA SOLUCIÓN O UNPROBLEMA?

Imagen cortesía del Web Free Digital Photos
Imagen cortesía del Web Free Digital Photos

En muchos portales de internet, ayer se publicó la siguiente noticia: El Supremo no ve delito en grabar con el móvil a tu jefe mientras te despide o sanciona”.

Por eso hoy me gustaría reflexionar respecto de asesorarse laboralmente en internet, aprovechando el eco y la “viralización” que ha tenido esta noticia, y sobre todo, como se ha interpretado esta sentencia de la SALA DE LO CIVIL del TRIBUNAL SUPREMO.

Es notorio el auge del fenómeno llamado “viralización” en la red, y sobre todo la rapidez como se propaga éste, evidentemente no voy a entrar en la cuestión de cómo se desarrollan y transmiten estos flujos de ideas, ni por qué razón se apoderan rápidamente de amplias capas de la población, simplemente quiero plantear una reflexión al respecto.

Todos coincidiremos que Internet ha revolucionado nuestras vidas, y lo ha hecho hasta un punto casi de dependencia, y a nadie se le  escapa que, junto con las redes sociales se ha convertido en el ágora digital donde resolver cualquier duda, así como la herramienta imprescindible para la comunicación, divulgación e información global, y donde todo el mundo puede participar.

Pero dicho esto, y centrándome en el objeto del presente artículo, y sin querer dogmatizar y menos entrar en disquisiciones bizantinas, pienso que internet  es una excelente herramienta para el asesoramiento laboral, pero no es menos cierto que, este asesoramiento se debe buscar en profesionales titulados y entidades de solvencia contrastada, ya sean públicas o privadas, sobre todo en un entorno de inflación legislativa laboral constante, dónde a menudo cambian y evolucionan las normas, siendo necesario un asesoramiento profesional y personalizado.

Consecuentemente, hay que señalar la peligrosidad de asesorarse en foros de debate o webs de dudosa procedencia, dónde a menudo se opina alegremente y con incierto conocimiento de causa o fundamentación jurídica, y que pueden generar consecuencias funestas para los interesados.

Una muestra de mis argumentos, son los titulares grandilocuentes como los surgidos a raíz de la sentencia del Supremo que he mencionado, y que ha sido erróneamente interpretada pudiendo provocar consecuencias nefastas, si todo el mundo ejecutara al pie de la letra el esgrimido en esta noticia “viralitzada “en la red.

La sentencia hace referencia a la oposición por parte del Supremo en un determinado Recurso de Casación, al amparo de la Ley de Enjuiciamiento Civil por demanda de protección jurisdiccional de derechos fundamentales, que se fundamentaba en una supuesta intromisión ilegítima en el derecho a la intimidad y en la vulneración de los secretos de la comunicación, interpuesto por el apoderado de una empresa, al ser grabada mediante telefonía móvil la conversación mantenida por una trabajadora y éste, en el  momento de comunicarle una sanción.

  Por tanto, no se puede generalizar esta circunstancia como sugiere los titulares de la noticia, debido a que la manifiesta grabación, se había producido en contexto determinado de conflicto laboral y en unas circunstancias concretas que, relaciona la sentencia de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, para que este acto  no se le pueda  considerar punible.

Mi opinión al respecto de la reflexión,sería: sí, al asesoramiento en internet, pero acudiendo a profesionales titulados, para un perfecto cumplimiento de las obligaciones legales vigentes.

¿QUE SON LAS RELACIONES LABORALES?

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En este primer artículo no podía tratar otro tema que no fuera la conceptualización de las Relaciones Laborales

Todos han oído hablar de las Relaciones Laborales, unos con mayor conocimiento de causa que otros, pero todo el mundo està  vinculado dentro de su ámbito, excepto los llamados inactivos, aquellos que pueden vivir sin llevar actividad laboral.

Por lo tanto, cualquiera que acceda al mercado laboral será sujeto activo en las relaciones laborales, entonces necesitamos definir que entendemos por mercado laboral, y lo podríamos determinar como el entorno económico donde se contrata uno de los tres factores de producción, el trabajo, donde la oferta la constituyen los trabajadores que buscan trabajo remunerado por cuenta ajena y la demanda los empresarios que buscan mano de obra

Les dejaré una definición cuanto menos curiosa, del concepto de trabajo por cuenta ajena a propósito del tema; partiendo de la realidad que el día tiene veinte y cuatro horas, y de las cuales ocho se aconsejan utilizarlas para dormir por razones físicas, quedan dieciséis horas de ocio, y como se necesita sobrevivir, el trabajo sería aquella parte de nuestro ocio que venderíamos por dinero

Definiciones de relaciones laborales encontraremos de todo tipo y pelaje, yo me decantaré por una muy sencilla, definiéndola como aquellas relaciones que se establecen entre el trabajo y el capital en el contexto del proceso productivo, es decir, aquella por la que los trabajadores prestan voluntariamente sus servicios de forma retribuida por cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y dirección de otra persona que recibe la denominación de empleador o empresario

Las relaciones laborales son para cualquier país un elemento de importancia esencial, y a nadie se le escapa que estas bienen reguladas por el Derecho laboral de los estados, y por lo tanto éste, debe estructurar y garantizar el conjunto de deberes y derechos que mantengan una ecuanimidad y equilibrio de poderes entre los actores, ya sea por medio de la negociación colectiva y diálogo social o por medio de políticas normativas y reguladores.

Por lo tanto una gran mayoría vive imbuida a diario  dentro de las relaciones laborales, sea cual sea su rol.